La grabación critica la “la visión sesgada y revanchista” del kirchnerismo y da voz a una nieta recuperada que mantiene el vínculo con sus apropiadores militares y al hijo de un coronel asesinado por la guerrilla antes del golpe de 1976

La postura oficial del Gobierno de Javier Milei sobre la última dictadura es negar que hubo 30.000 desaparecidos —la cifra simbólica que sostienen los organismos de derechos humanos— y poner en plano de igualdad el terrorismo de Estado con la violencia perpetrada por las guerrillas. Este 24 de marzo, en el que Argentina conmemora el 50º aniversario del último golpe de Estado con marchas multitudinarias en las calles, la Casa Rosada publicó un vídeo de 75 minutos donde acusa al kirchnerismo de haber impuesto “una visión sesgada y revanchista” de la historia. El Gobierno ultraderechista pide una “memoria completa” que niega la existencia de un plan sistemático de represión ilegal, tal y como reconoce desde 1985 el fallo del tribunal del Juicio a las Juntas y han confirmado decenas de fallos posteriores.

Según el Gobierno de Milei, el kirchnerismo silenció a víctimas que no se ajustaban a su relato y en la grabación difunde el testimonio de dos de ellas: el de Miriam Fernández, hija de los militantes montoneros desaparecidos María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, que conoció su verdadera identidad en 2017, a los 40 años; y el de Arturo Larrabure, hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure que fue secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en 1975.