La larga rivalidad del comandante de las Fuerzas de Apoyo Rápido con el influyente líder de otra rama de su tribu ha derivado en un conflicto abierto que sacude los equilibrios internos

La guerra en Sudán también se libra dentro de uno de los bandos que se combaten. Así lo puso de manifiesto el bombardeo de Mustariha, una localidad en el Estado sudanés de Darfur Norte, el pasado 22 de febrero, tras caer el sol. Fue el momento elegido por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) para atacar una casa de huéspedes que estaba acogiendo la com...

ida con la que se rompe el ayuno en Ramadán. Su blanco era un hombre llamado Musa Hilal, el gran rival de Mohamed Hamdan Dagalo, líder de las RSF, en el seno de su propia tribu, los rizeigat. Aunque Hilal salió ileso y escapó, la embestida mató e hirió a varios de sus hombres.

La mañana siguiente, las RSF irrumpieron en la localidad desde varios frentes y en solo unas horas se hicieron con su control. En el asalto, los paramilitares mataron al menos a 28 civiles, hirieron a 39 y destruyeron el único centro de salud local, según la Red de Médicos de Sudán, que alertó, además, del desplazamiento masivo de residentes hacia pueblos y asentamientos cercanos. Las RSF también incendiaron varias casas, ejecutaron públicamente al menos a un hijo de Hilal y capturaron a otro, según informó la Red de Darfur por los Derechos Humanos.