El Gobierno buscó que Ángel Escribano, nombrado en enero de 2025, dejara su puesto para cerrar la operación de compra con EM&E, pero la empresa familiar ha zanjado el dilema cancelándola

El Gobierno, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ya ha mostrado oficialmente y ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su postura respecto a la posible operación de compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) por parte de Indra: “Una eventual operación con EME no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; por el contrario, este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación”. Y EM&E ha contestado horas más tarde comunicando al consejo extraordinario reunido este jueves que cancela la operación.

La SEPI es el primer accionista de Indra, con el 28% del capital, mientras que EM&E ostenta algo más del 14%. El conflicto de interés al que aludía la sociedad pública radicaba en que el presidente de Indra, Ángel Escribano, posee el 100% de la firma que se quiere comprar junto a su hermano Javier Escribano, actual presidente de la empresa familiar. Por ello, el Gobierno apuntaba a que el primer ejecutivo de Indra dejase su puesto antes de seguir adelante con una operación que se cocía desde hace un año. Pero, sin operación encima de la mesa, se evaporan las incompatibilidades.