El Gobierno hace oficial así su descontento con una operación que empezó a enfriar en los últimos meses

Y un día, el Gobierno hizo oficial su descontento con la operación entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha traslado a la ejecutiva de Indra su “preocupación” por el conflicto de intereses que supone que la compañía adquiera la empresa de su presidente, Ángel Escribano, y que hoy dirige su hermano, Javier, quien también está sentado en el consejo de administación de Indra. "En la comunicación remitida SEPI ha trasladado a Indra su preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha“, ha dicho la SEPI en un documento remitido en la noche de este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La SEPI ha señalado que este conflicto de intereses "debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación. Por dicho motivo, SEPI ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra“. Esto significaría que el Estado no está dispuesto a seguir adelante con la operación mientras Escribano siga siendo el presidente de Indra. Esta semana, los mercados reaccionaron negativamente ante los rumores que apuntaban a que Moncloa quería desplazar de su puesto al directivo, con una caída en Bolsa del 4,19% el martes. Este miércoles, su valor se mantuvo casi plano, con una bajada mínima del 0,2% a la espera de un pronunciamiento oficial por parte del Ejecutivo, que ha llegado finalmente al cierre de los mercados.