La posición que tomen los consejeros independientes será clave para el devenir de la empresa y la continuidad de Ángel Escribano, después de que la SEPI haya pedido su cese para desatascar la compra de EM&E

Guerra de poder en la cúpula de Indra. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de la empresa del Ibex35 con un 28% de los títulos, ha salido de la ambigüedad mostrada en las últimas semanas sobre sus intenciones y ha remitido un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que

teres-que-supone-la-compra-de-escribano-pide-resolverlo-antes-de-continuar.html" data-link-track-dtm="">invita al presidente de la empresa, Ángel Escribano, a dar un paso a un lado para que pueda desatascarse la compra de su empresa familia, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), sin incurrir en un conflicto de interés.

Pese a ser el máximo accionista, el cese de Escribano escapa al control total de la SEPI. Como aseguró este martes el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, “esta decisión corresponde a los órganos de gobierno de la empresa”.

Esto significa que la petición de La Moncloa, que canaliza sus decisiones a través del holding público, se tendrá que dirimir en el consejo de administración, que se encuentra desde hace meses muy enfrentado. Su veredicto, a día de hoy, es incierto, por lo que los pasos que se tomen en la comisión delegada ejecutiva de este mismo jueves por la tarde y en el consejo del próximo 25 de marzo serán definitorios. Con los grandes accionistas de referencia enfrentados entre sí, ahora es crucial la decisión que tomen los independientes sobre la continuidad, o no, de Escribano al frente de Indra. La empresa acumula una caída en Bolsa desde el pasado lunes, cuando surgieron los rumores de cese, de casi un 10%.