La compra, en todo caso, no se haría hasta tener las cuentas de la firma auditadas, un requisito que pidió la SEPI
La compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) por parte de Indra se complica. Fuentes conocedoras de las conversaciones aseguran que el Gobierno ve ahora “más lejana” esta operación, que daría un impulso decisivo a Indra en su estrategia de convertirse en el campeón nacional en vehículos militares terrestres que ansía el Gobierno. El principal problema radica en el conflicto de intereses que supone que Indra compre la empresa de su propio presidente y que ahora dirige su hermano, Javier Escribano, quien también se sienta en el consejo de administración de Indra.
Si bien la tecnológica ha apartado a los dos Escribano de las conversaciones relativas a la operación, dejándola en manos de su CEO, José Vicente de los Mozos, el Estado, que cuenta con tres consejeros dominicales (Juan Moscoso, Antonio Cuevas y Miguel Sebastián) en el consejo de Indra, ve esta operación como “problemática”. Preguntado por este medio, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que canaliza la inversión pública al poseer un 29% del capital, ha declinado hacer comentarios. Fuentes de Indra aseguran desconocer las intenciones del Gobierno y sostienen que la operación sigue adelante, con la mira puesta en el comienzo de la primavera.






