Dos profesores traducen con el léxico de la Antigua Roma 60 artículos llenos de palabras que entonces no existían

Resulta que hemos escrito en latín sin saberlo.

Los profesores Ramón Almela Pérez y Daniel Pérez Utzinger han publicado un libro con 60 artículos de EL PAÍS y su paralela traducción en la lengua de los romanos. Se titula Textos periodísticos en español y traducidos al latín; con su equivalente en el subtítulo: Textus ex actis diurnis deprompti et in sermonenda latinun conversi. (Universidad de Murcia, 2025).

Lo más interesante de la obra, muy útil para estudiantes de Clásicas, consiste en observar cómo se han llevado al idioma de Cicerón las palabras que no existían en su época; y comprobar que incluso una lengua muerta puede reanimarse con sus propios recursos. Esto permite imaginar de qué manera se habrían expresado en la Antigüedad esos conceptos conforme a las reglas internas del latín y cómo se habrían adaptado viejos significantes a nuevos significados (igual que ocurrió en los demás idiomas).

En los neologismos de las ciencias y de la técnica descubrimos rete sociale para “red social”, telephonum portabile para “móvil”, computatorium para “ordenador” o typographia donde se decía “imprenta”. “Portal de internet” se traduce como locus retialis; “correo electrónico” adquiere su equivalencia en nuntium electronicum y epistula electrónica; y un “carburador” es un gasificatrum.