Diversas publicaciones analizan el poder del lenguaje y su necesaria actualización en un momento de constante cambio

Tras una estruendosa primavera, pronto llegará el verano con su metálica luz azul. El mundo se renueva a cada segundo, pero ¿y el lenguaje? Más allá de las actualizaciones de los diccionarios, que estampan el sello oficial a términos como farlopa, milenial o hashtag, de un tiempo a esta parte se publican muchos libros en torno a las palabras. Son obras de distinto pelaje, pero ...

tienen en común que aportan reflexiones sobre la necesidad actual de remozar el lenguaje. Como decía Pier Paolo Pasolini, el mundo que debe construir la palabra es el mundo en el que vivimos.

Son publicaciones como La palabra que vence a la muerte, de Rob Riemen (Taurus); No hablarás. Imperio, identidad y política del lenguaje, de James Griffiths (Alianza); Diccionario de tristezas sin nombre, de John Koenig (Capitán Swing); Los nombres del mundo, de Ewan Clayton (Siruela); 20 razones para amar la lingüística, de Lorena Pérez Hernández (Plataforma); Lo que el lenguaje esconde, de varios autores (Filosofía&Co); La palabra que construye el mundo, de Pier Paolo Pasolini (Altamarea), o la reedición del clásico de Michel Foucault Las palabras y las cosas (Siglo XXI).