Los técnicos de la investigación presentarán a la juez un centro de la asociación gallega Aimen y otro del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas

La investigación técnica del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) va a poder dar nuevos pasos decisivos con la próxima entrada en laboratorio de las pruebas recogidas a pie de vía. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha seleccionado como candidatos al centro tecnológico privado de la asociación gallega Aimen, y un segundo laboratoio, de titularidad pública, del Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CESIC). Las dos instalaciones pasarán la próxima semana por el filtro de la titular del juzgado de Montoro (Córdoba), donde se instruye el caso, y salen de una lista elaborada por la CIAF con la que se ha buscado evitar incompatibilidades con otros laboratorios que mantienen relación con las operadoras de alta velocidad envueltas en el accidente, Iryo y Renfe, o con la gestora de la infraestructura Adif.

La CIAF tiene bajo su custodia muestras de carril y soldadura del kilómetro 318 de la línea Madrid-Sevilla, donde se sospecha que una rotura en el punto kilométrico 318,681 motivó el descarrilamiento del convoy de Iryo el domingo 18 de enero, ocasionando la inmediata colisión del Alvia de Renfe que viajaba en sentido contrario. De los dos laboratorios que aspira a contratar la CIAF, el gallego Aimen se estrenaría con este caso dando apoyo al organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes.