El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se pregunta por qué no se acometió una renovación en mayor profundidad de la línea Madrid-Sevilla
La investigación técnica que arrojará luz sobre las causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) avanza, y rápido, a la espera de que entren en laboratorio piezas clave para someterlas al microscopio. Entre ellas, la soldadura entre dos carriles, uno de 1989 en uso y otro nuevo de 2023, que falló y aparentemente
ack-dtm=""> motivó el descarrilamiento del tren Iryo el domingo 18. Rodeado de varias hipótesis a estas alturas de las pesquisas, el presidente de la Comisión Técnica de Investigación de Accidentes (CIAF), Iñaki Barrón, atiende a El PAÍS por teléfono y aventura que hay pocas dudas sobre el papel protagonista y trágico de esa junta metálica. Y se pregunta, sorprendido, por qué la reforma de la que fue la primera línea de alta velocidad en operación en España, la Madrid-Sevilla, no fue de mayor calado; por qué no incluyó el carril.
Pregunta. ¿Le sorprende que Adif no decidiera realizar una sustitución integral de carriles dentro del proyecto de renovación de la línea?
Respuesta. Eso es lo que hemos preguntado, por qué los carriles no se han cambiado. A lo mejor es que no estaba previsto o no se debía hacer. Mucha gente ha interpretado que cuando se habla de una renovación integral se cambia prácticamente todo el material, y que todo lo que está aprovechable se va a otras líneas, no de alta velocidad. Eso se ha hecho toda la vida. Al darnos cuenta de que se habían cambiado los desvíos, porque eso sí que era crítico y había habido alguna incidencia en el pasado, y también algún trozo más de carril, pero no todos, preguntamos a Adif por ello. Que sigamos con carriles fabricados en el 89 no es especialmente grave en sí. No es una cosa como para llevarse las manos a la cabeza siempre que estuvieran en condiciones de prestar servicio. Pero tenemos que analizar bien la cuestión de la renovación para ver exactamente lo que se ha hecho y cómo se ha hecho. Quien lo va a preguntar más adelante va a ser la jueza, que es la que tendrá que establecer responsabilidades. Nosotros [por la CIAF] solo queremos y podemos obtener conclusiones para poder recomendar. El fin último de esta investigación, que yo diría que es más bien un análisis, es establecer recomendaciones.






