Un laboratorio independiente analizará 500 metros de raíl del área del descarrilamiento

Los técnicos a las órdenes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) manejan ya, a la vista de los indicios recopilados hasta ahora, una hipótesis destacada sobre el resto como posible causa del

"_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-01-22/aumenta-a-45-el-numero-de-fallecidos-en-el-accidente-de-adamuz.html" data-link-track-dtm="">accidente ferroviario del domingo en Adamuz (Córdoba) en el que murieron 45 personas: el carril exterior de la vía 1 colapsó por fatiga (deterioro que provoca grietas y fisuras) y tras ocasionar muescas en la rodadura de los cinco primeros coches del tren de Iryo siniestrado, según detallan a EL PAÍS fuentes cercanas a las pesquisas.

La sospecha inicial es que en el raíl podría existir una falla que fue expandiéndose hasta su rotura al paso del convoy 6189 que cubría la ruta Málaga-Madrid. A la altura del sexto vagón se produjo el descarrilamiento y aproximadamente nueve segundos después tuvo lugar la colisión del Alvia de Renfe con los tres coches del Iryo que invadían la vía 2.

Distintos segmentos de los raíles han sido enviados a Madrid, donde la CIAF debe elegir un laboratorio externo para su revisión al detalle. Mientras se procede a ese análisis, la investigación se ha centrado en recoger pruebas de las rodaduras de los trenes de Iryo que transitaron la línea Madrid-Sevilla hasta en nueve ocasiones el domingo antes del accidente, así como los de Renfe. Al menos un Talgo de la operadora pública presenta señales compatibles con un defecto en la vía en el kilómetro 318 en que se desencadenó la tragedia. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que hay otras unidades de Renfe que también cruzaron la zona, incluso una hora antes de las 19.43, momento en que se produjo el descarrilamiento, y, sin embargo, no tienen mordida la rodadura.