Los agentes piden al juzgado la práctica de numerosas diligencias para descartar o corroborar las líneas de investigación
El primer informe de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que el pasado 18 de enero causó la muerte de 46 personas mantiene abiertas hasta ocho hipótesis sobre las causas que provocaron el descarrilamiento de un tren y su posterior choque con otro convoy que circulaba en sentido contrario. El documento, adelantado por elDiario.es/Cordópolis y al que ha tenido acceso EL PAÍS, incide en que, por ahora y con los datos recabados, “no se puede descartar ni corroborar ninguna de las líneas de investigación al completo”, por lo que sus autores reclaman la práctica de nuevas diligencias, entre ellas el volcado del contenido de las cajas negras de los dos trenes.
La especialista en Policía Judicial de la Comandancia de Córdoba apuntas en el documento, fechado el pasado 5 de febrero, a posibles causas que van desde un carril roto a un fallo de la soldadura de dos rieles, pero sin descartar “una actuación de sabotaje o terrorista” o un deficiente mantenimiento de la vía. El contenido del informe policial contrasta con el documento hecho público por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente integrado en el Ministerio de Transportes, el pasado 23 de enero, que ya puso el foco sobre el posible origen del siniestro en una causa concreta: la rotura previa de una soldadura de la vía que supuestamente provocó el descarrilamiento del vagón 6 del tren Iryo.







