El sector, que se ha reunido en su gran foro anual en Madrid, ha pedido más flexibilidad a Europa y ayudas a las baterías “como hace China”

El automóvil español se ha presentado a su gran reunión anual, el Foro Anfac, celebrado en Madrid este jueves, con una actitud hacia el Gobierno muy diferente a la de años anteriores. No ha habido grandes peticiones al Ejecutivo central, porque buena parte de sus deseos han sido cumplidos tras la presentación en diciembre de la hoja de ruta para el sector en los próximos cinco años, el Plan España Auto 2030 (acto apadrinado por el propio presidente Sánchez), así como con el lanzamiento de las ayudas a la compra de coches electrificados —en realidad, se están redactando las bases, pero ya se sabe cómo será el nuevo programa, que estará dotado con 400 millones y será retroactivo al 1 de enero—. Con unas ventas que subieron el año pasado en España un 12,9%, el foco se puso en Europa y en la caída de la producción nacional.

“El año pasado tuvimos una de cal y otra de arena. Nos fue muy bien en ventas, con un crecimiento de mercado gracias en parte al efecto de la dana de Valencia [de octubre de 2024, que hizo que las ventas se dispararan en la comunidad en el primer semestre de 2025 para renovar todo el parque perdido], pero la producción de las fábricas españolas ha caído“, ha indicado el presidente de Anfac y máximo directivo de Renault en España, Josep Maria Recasens. El motivo es la caída de la demanda en Europa, que golpea especialmente a un país como España que exporta cerca del 90% de su producción. “Se han perdido unos 400.000 coches de producción al año en España, eso equivale a una planta menos”, ha alertado el directivo catalán, que ha estado acompañado en el evento por Ola Källenius, presidente de ACEA, la patronal europea de fabricantes de coches, y a la vez CEO de Mercedes-Benz.