El presidente manda una misiva a la Comisión Europea días antes de que se conozcan las nuevas medidas de flexibilización en los objetivos de emisiones que se negocian con el sector

El Gobierno español tiene un claro compromiso con el vehículo eléctrico y está yendo a fondo. Después de aprobar la semana pasada una hoja de ruta para el automóvil inédita en Europa, con medidas concretas y fondos frescos para el sector, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, envió este jueves una misiva a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para que mantenga firmes los objetivos de emisiones del sector de cara a 2035. Esto significa que España no quiere mover la fecha de prohibición para la venta de vehículos de combustión, que se aprobó hace apenas dos años, la cual posiblemente se cambie a 2040, retrasando la electrificación total de las ventas en la UE.

“España quiere subrayar la importancia de preservar el nivel actual de ambición, especialmente cuando el mercado empieza a reconocer a los vehículos electrificados como la opción más eficiente y competitiva”, ha indicado el presidente, que ha recordado que la Comisión ya suavizó en marzo la norma de emisiones que entraba en vigor este año: se suponía que en 2025, aquellos que no cumpliesen con la normativa CAFE, que endurece el límite de emisiones de CO2 por kilómetro de las nuevas matriculaciones, tendrían que pagar multas. Finalmente no habrá sanciones hasta 2027.