De la Vera, de Murcia, ocal, ‘tap de cortí’... las variedades de pimentón van mucho más allá del dulce y picante. Estas son las diferencias de elaboración y uso de un producto ubicuo en la cocina española
Debería haber una tienda como Casa Terra en cada esquina, por ley. Venden infinidad de especias y todo tipo de productos a granel en pleno centro de Madrid. Botes de cristal con colores abrumadores, olores que te hipnotizan; un éxtasis sensorial y adictivo, vaya. Es habitual que haya clientes que pidan “pimentón del normal”, a lo que Víctor Lozano, uno de los propietarios de la tienda, siempre responde “a ver, no hay un pimentón normal”, antes de enumerar los diferentes tipos que tiene a la venta y explicar al detalle las cualidades de cada uno.
“La gente considera el de La Vera como el normal al ser el más conocido, pero, por ejemplo, si ofrezco el de Murcia sorprende el color y el aroma, que nada tiene que ver con el extremeño”, nos comenta. Si también te pasa que (des)conoces el pimentón a nivel usuario, las siguientes líneas te interesan. Resumiendo: en España hay tres denominaciones de origen, muchos elaboradores artesanales y unas cuantas variedades bastante curiosas. Pimentón para todos los gustos pero no de todos los colores, que si algo caracteriza a nuestra especia insigne es su rojo arrebatador. Vamos a ello.






