Conocida como albahaca venenosa en algunos países, su color verde es fresco y luminoso. Se puede ver en las calles de España, su relación con las hormigas es estrecha y es generosa con su entorno
Un verde fresco alegra el día a cualquiera, parecen decir las inflorescencias de la lechetrezna. En la anatomía de esta planta herbácea se conjuntan unos verdes tan frescos y luminosos como se puedan imaginar, y ahora se encuentra en las calles de toda España. Esto es debido a que uno de sus rincones favoritos para crecer son las grietas de las aceras; allí, pegadita contra el muro de la zapatería, al lado de la puerta de la librería o en un alcorque tristemente abandonado.
Su nombre científico es Euphorbia peplus, por lo que pertenece a la noble estirpe de las euforbias, un género con más de 2.100 especies descritas hasta el momento. Muchas de ellas son frecuentes en los jardines, ya estén cultivadas o no, así como en el interior de las casas. La más famosa de todas ellas —una de las plantas más reproducidas a nivel mundial— es la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima), conocida también como poinsetia. La protagonista de estas líneas no es tan espectacular, pero llama la atención por sus tonos y por su ubicuidad, y cuando se la identifica correctamente, se la verá crecer en muchos rincones. Esta pequeña herbácea tiene un tamaño comedido, ya que suele tener la altura de un teléfono móvil puesto de pie.






