El presidente de Adif arenga a los 13.000 empleados del gestor de la infraestructura para “prestigiar” el ferrocarril español
El órgano técnico que lleva a cabo las pesquisas sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), ha reclamado un refuerzo del equipo de funcionarios que trabaja a las órdenes del secretario Adolfo Vázquez, también funcionario de carrera con voz, pero no voto en el pleno de la institución. Más allá del presidente Iñaki Barrón, de los cuatro vocales (Adolfo Moreno, Vicente Mendoza, Francisco Rincón y José Ignacio Sánchez Marhuenda) y del propio secretario Vázquez, la CIAF cuenta con un grupo de cinco técnicos asignados. Se reclaman al menos otros dos.
La CIAF, institución independiente adscrita al Ministerio de Transportes, reporta orgánicamente al número tres del departamento de la obra pública, el subsecretario de Transportes Rafael Guerra Posadas, al que se demanda el refuerzo. Tras el trágico siniestro en la línea Madrid-Sevilla del 18 de enero, el ministro Óscar Puente puso a disposición de la Comisión los medios necesarios, según relató Barrón a este periódico. Pero la situación actual, señalan fuentes cercanas a la CIAF, es la de una limitación de efectivos ante los dos siniestros con víctimas mortales de enero, y anteriores expedientes por resolverse aún.






