Ana Botín anticipa ante los analistas sinergias de ingresos en esa área de negocio de la que carece la entidad adquirida
La banca de inversión del Santander es clave en el contexto de la compra del estadounidense Webster: “No cuentan con capacidad en mercados de capitales ni en CIB [Banca Corporativa y de Inversión, en español]. Por lo tanto, de hecho, estamos muy entusiasmados con esas oportunidades”, aseguró Ana Botín en la conferencia con analistas posterior al anuncio de la compra. La presidenta de la entidad adelantó que esperan “sinergias de ingresos bastante significativas”, al margen de los 800 millones de euros en ahorro de costes que ya están negro sobre blanco.
Los negocios con corporaciones e inversores institucionales, como las gestoras de private equity, son una fuente de ingresos creciente para el Santander, que el año pasado lideró el ranking en España de banca de inversión junto a JPMorgan. Este segmento representó el 19% del beneficio total del grupo el año pasado, tras crecer un 7% y alcanzar los 2.834 millones de euros. Su bajo consumo de capital es el mejor aval de cara a la cuenta de resultados y al balance. Son beneficios que apenas arañan las preciadas ratios de solvencia del grupo, ya que se surten principalmente de comisiones por servicios sin tener que asumir apenas riesgos. En el capítulo de CIB, Estados Unidos es uno de los mejores ejemplos de la salud del negocio, con un alza de los ingresos del 150%, hasta 1.884 millones de dólares, respecto a la cifra de 2022.








