“No creo que la acción vaya a bajar mucho tiempo”, sentencia la presidenta del Santander
El Santander ha alineado todos sus poderes para reforzarse en EE UU. La compra de Webster por 12.200 millones de dólares (10.300 millones de euros) combina una ampliación de capital por unos 330 millones de títulos, que se entregarán directamente a los accionistas del banco estadounidense, con un desembolso de 6.700 millones de euros. La entidad quiere cuadrar el círculo y que de esta operación salgan casi indemnes los niveles de solvencia y la retribución al accionista en forma de dividendos y recompras. De momento, la acción cede este miércoles en la Bolsa española un 2%, tras hundirse un 6% el martes en Nueva York. Pero la presidenta, Ana Botín, confía en que la corrección será pasajera: “No creo que [la acción] vaya a bajar mucho tiempo”.
Los analistas aseguran que la reacción bursátil del banco es una tormenta en una taza de té. La operación anticipa un crecimiento en un mercado clave, contribuirá a elevar el beneficio por acción entre un 7% y un 8% a partir de 2028, con unos niveles de solvencia más que cómodos y con una emisión de acciones que no tiene como misión recaudar fondos sino el pago directo a los propietarios de Webster, que recibirán 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 títulos del Santander. Botín ha explicado cómo lo hará.







