El banco espera que la operación genere sinergias de costes por 800 millones de dólares. La adquisición equivale al 4% de los activos totales de la entidad española

Banco Santander ha puesto a funcionar el péndulo. Si hace escasos seis meses apostaba por crecer en Europa con la compra del británico TSB, ahora da el gran salto en EE UU, en un momento de tensión en el país con la presidencia de Donald Trump. El banco ha anunciado en la noche de este martes que ha alcanzado un acuerdo para adquirir el banco estadounidense Webster por 12.200 millones de dólares (10.300 millones de euros) con el fin de crecer en banca minorista en el país. El anuncio coincide con la presentación de los resultados del banco en 2025, ejercicio en el que la entidad ganó 14.101 millones de euros, el mayor beneficio de la historia de la banca española.

No era ningún secreto que EE UU era objeto de deseo para el Santander. La propia presidenta, Ana Botín, ha dicho públicamente en varias ocasiones que ese país y México estaban en sus oraciones y que una operación corporativa estaba en el plan, siempre que apareciese la oportunidad idónea. Y así ha ocurrido, si bien quizás antes de lo que el mercado preveía.

En la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Santander explica que pagará 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 acciones del banco español por cada título del comprado. Esto supone una prima del 14% y representa un 65% en efectivo y un 35% en acciones de nueva emisión de Santander. Esto implicará una ampliación de capital por valor de unos 3.700 millones de euros, según el precio de la acción del Santander a cierre de este martes. Los títulos del banco que cotizan en la Bolsa de Nueva York se intercambian tras conocerse la noticia, que se ha publicado con el mercado ya cerrado, con fuertes caídas.