Una nueva iniciativa de enoturismo pretende desestacionalizar el turismo y atraer a viajeros a regiones menos visitadas. El impacto económico del sector fue superior a 112 millones de euros en 2024
En un país con 97 millones de turistas extranjeros, cifra récord alcanzada en 2025, intentar que no todos vayan al mismo sitio al mismo tiempo se ha convertido en una de las mayores preocupaciones del sector. El término desestacionalización aparece de manera recurrente en todos los foros turísticos. Y es uno de los objetivos detrás de la nueva iniciativa lanzada por el Foro de Marcas Renombradas Españolas (FMRE), que lleva por nombre De Bodegas por España.
Más allá de las tradicionales catas de vino, el proyecto reúne en su catálogo experiencias en 32 bodegas, en las que llevar a cabo visitas a viñedos, actividades en el entorno natural, propuestas gastronómicas y opciones vinculadas al patrimonio, la arquitectura o la artesanía local. “El enoturismo cumple a la perfección con el objetivo de desestacionalización, ya que se reparte más allá de las épocas clásicas de vacaciones, y con el de llevar viajeros a más zonas de la geografía española. Sirve para fijar población y crear riqueza en zonas rurales”, explica Pedro Vargas, director de proyectos internacionales de FMRE.









