La posibilidad de alcanzar los 100 millones de turistas extranjeros en 2025 y disputar a Francia la primera posición de la clasificación de los países más visitados en el mundo se diluye. El sueño (o la pesadilla, depende de a quién se pregunte) con el que España arrancó el año parece un imposible cuando la temporada alta encara su recta final: la subida de precios exponencial (

target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/economia/2025-08-22/la-ocupacion-hotelera-en-espana-se-estanca-en-julio-mientras-los-precios-crecen-un-5.html" data-link-track-dtm="">los hoteles han elevado sus tarifas medias un 50% en los últimos cuatro años y medio) ha tenido un impacto directo en una menor contratación de viajes por parte de los visitantes foráneos este verano. Aunque ello no impedirá otro ejercicio de récord en visitantes y gasto turístico, el tercero consecutivo, según las proyecciones del sector.

El tono general es positivo, pero mucho más contenido que en los años anteriores. En el primer semestre de 2025, por ejemplo, las llegadas de extranjeros a España crecieron un 4,7%, lejos de los incrementos registrados en los tres anteriores ejercicios. Se habían disparado un 130% en 2022, un porcentaje condicionado por la pandemia; un 18,8% en 2023, y un 10,1% en 2024. Si el ritmo de la primera mitad del año se mantiene hasta diciembre, España cerraría 2025 con unos 98 millones de viajeros, en línea con lo anticipado por la consultora Brainstrust a principios de este año.