Granado enano, madreperla, menta de jardín, campanilla de primavera y otras especies que en los meses fríos sorprenden con sus colores, formas y quehaceres
Sal a la terraza, observa esa planta en la maceta. Mira cómo sus hojas verdes se disponen alrededor del tallo. Cada una está creciendo en una dirección concreta, pregúntate por qué razón las ha colocado así.
-las-plantas-para-una-terraza-o-un-jardin.html" data-link-track-dtm=""> Con alguno de los pocos días de sol que ha tenido en este último mes, el vegetal ha sido capaz de formar alguna minúscula hojita nueva, indicio de que el clima invernal no le ha perturbado tanto como a otras compañeras más frioleras.
Ahora compárala con la planta de al lado. Esta se desprendió de sus hojas en noviembre, cuando las noches vinieron tan frías que ya no era posible retenerlas por más tiempo. Es un granado enano (Punica granatum ‘Nana’). Sus pequeñas frutas se mantienen en las ramas, muchas de ellas rajadas mostrando el interior repleto de semillas carnosas y rojizas, un reclamo perfecto para las aves. Toca y siente sus ramas finas; habrá que tener cuidado de no partirlas, por lo que los dedos deben adaptar la fuerza a una mera caricia. Las minúsculas yemas todavía están paradas, pero si examinamos algunas con atención se verá que ya mueven algo de savia, porque las que están pegadas a la pared y resguardadas del viento directo están un poco hinchadas; es la señal de que dentro de unas semanas se despertarán del todo.






