Este restaurante, que aún no ha cumplido el primer aniversario se ha convertido, en ejemplo de una manera personal de interpretar la tradición con la ensalada de escudella como emblema y tener éxito

Dicen que no son muy serios, pero dan esa primera impresión. Como muestra, hay que recurrir a las preguntas frecuentes de su página web, donde se ríen de sí mismos, empezando por la rareza de que una catalana, un venezolano y un americano estén al mando de uno de los restaurantes de nueva cocina catalana con más personalidad de Barcelona, Franca (Carrer de Roger de Llúria, 46).

Le han puesto la etiqueta de cocina catalana inventada, una locución que les va de perlas para soltarse a la vez que les amarra a su origen, como se ve claramente en su plato más referenciado: la ensalada de escudella.

Presentar a estos tres cocineros a partir de su origen suena como el inicio de aquellos chistes de los ochenta, pero Franca no es ninguna broma fácil. En menos de un año (que cumplirán el próximo 21 de febrero) se han convertido en un comedor que transmite la mejor esencia de la Barcelona actual, esa que convive con ciudadanos de todas partes del mundo, pero saca pecho de la herencia culinaria, sustentada especialmente en los sofritos y las picadas.