El plan favorecerá a los vehículos hechos en Europa con un precio máximo de 45.000 euros sin impuestos. Las furgonetas tendrán una ayuda pública de 5.000 euros más los 1.000 extra en el concesionario
El Gobierno da luz verde, al fin, al ansiado plan de ayudas al vehículo eléctrico. Como adelantó este medio la semana pasada, los Ministerios de Industria y Economía ya tenían todo acordado para sacar adelante este programa que fue presentado el lunes en el CDGAE (la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos), un paso indispensable para este tipo de iniciativas antes de mandarse a un Consejo de Ministros. El nuevo programa que sustituirá al Moves, que estará dotado de 400 millones de euros y en el que no intervendrán las comunidades autónomas, dará un máximo de 4.500 euros a todos aquellos que se compren un turismo eléctrico o 5.000 euros para los que compren una furgoneta eléctrica. A estas cantidades se sumarán 1.000 euros adicionales en el punto de venta que correrán a cargo de las marcas y no de los concesionarios.
El plan, al que solo se podrán acoger los turismos con un precio máximo de 45.000 euros sin impuestos (para las furgonetas no hay límites), contará con excepciones. El 50% de la ayuda dependerá de si el coche es eléctrico (los híbridos enchufables reciben un 25% menos). Otro 25% dependerá de si el coche vale hasta un máximo de 35.000 euros (para los que superen esa barrera, la ayuda se reduce un 10%). Por último, el 25% de la ayuda restante dependerá de si el montaje final del coche y parte del proceso de producción de la batería se hace en Europa.







