Avisó al mercado en junio de que un episodio de esa envergadura podría provocar caídas de demanda ferroviaria, un aumento de gastos para seguridad y que sus pólizas de seguro no fueran suficientes

Adif ya advirtió a sus inversores de las potenciales consecuencias que podría tener para su situación económica un accidente grave como el ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz, que ha provocado la muerte de al menos 45 personas y cientos de heridos. En un prospecto de deuda, emitido el pasado mes de junio y visado por algunos de los asesores legales más reputados a nivel mundial como los bufetes de abogados J&A Garrigues, DLA Piper o Norton Rose Fulbright, Adif-Alta Velocidad reconoce que un incidente de esta naturaleza que afecte a sus operaciones ferroviarias “podría tener un efecto negativo significativo en su negocio, situación financiera, resultados operativos y perspectivas”.

Las empresas que buscan inversores en los mercados desgranan sus riesgos para que los compradores de su deuda dispongan de la mejor información posible sobre la compañía. Se trata de una exigencia regulatoria que, además, permite a las empresas cubrirse legalmente en caso de que se materialice alguno de estos riesgos, como podría suceder ahora. Se trata de una semana negra para el sector. A la tragedia acaecida en Córdoba hay que sumar otra muerte en un accidente ferroviario en Gelida (Cataluña) y decenas de heridos en este y otro siniestro en Cartagena (Murcia) esta misma semana.