El Atlético se juega ante el Galatasaray estar entre los ocho primeros de la Champions League con el noruego en su mejor momento como rojiblanco
La corpulencia, la rubia cabellera a cepillo ladeado con raya, le confieren a Alexander Sorloth (32 años) un parecido notable con Ivan Drago, el frío púgil soviético al que se enfrentaba Rocky Balboa en la cuarta entrega de la popular saga cinematográfica. La de este martes fue la primera vez que el fornido atacante noruego compareció en una conferencia de prensa previa a un partido desde que fichó por el Atlético en el verano de 2024. Su presencia en la sala de prensa del volcánico Ali Sami Yen de Estambul, donde los rojiblancos se juegan ante el Galatasaray (18.45, Movistar LC) del voraz Osimhen encarrilar su clasificación entre los ocho mejores equipos de la liguilla de la Champions, coincide con su mejor momento como jugador rojiblanco.
Hasta las derrotas consecutivas ante el Barcelona (3-1) y el Athletic (1-0), Sorloth andaba con el gesto torcido por sus continuas suplencias. A Simeone le costaba digerir que un jugador de su altura no fuera dominante en el juego aéreo. Ni para rematar centros, ni para prolongar con acierto los balones largos. A veces, ni saltaba ni iba al choque, lo que también sorprendía en un jugador que hasta los 14 años había practicado un juego tan de contacto como el balonmano en su ciudad de origen, la pintoresca Trondheim, una de las cunas noruegas de este deporte y de los de invierno. La potencia de piernas que exhibe cuando rompe al espacio también se debe a que practicó el patinaje de velocidad sobre hielo.






