El equipo rojiblanco se clasifica para los octavos gracias a los tres goles del noruego ante un buen equipo belga que llegó a igualar la eliminatoria por cuarta vez y no se adelantó porque Oblak hizo una de las paradas del año
Un estelar Sorloth, autor de tres de los cuatro goles del Atlético y de un trabajo de zapa impagable, finiquitó a un Brujas que se ha resistido a entregar la eliminatoria en el Jan Breydel y en el Metropolitano. Oblak, con un paradón, reflejó la amenaza que fue el conjunto belga. Solo con la cascada de tantos del noruego y el 2-1 de Cardoso, el equipo de Simeone se pudo asentar en el segundo tiempo, tras sufrir en el primero, y cerrar la eliminatoria a la contra.
Los aires de final se manifestaron desde el inicio. En el caso del Atlético, muy contenido y hasta dubitativo con la pelota, con demasiados pases de seguridad. Por parte del Brujas, complejos fuera, consciente de que era un duelo a todo o nada, Leko y sus futbolista fueron fieles a su propuesta de atacar siempre en manada y buscando a los extremos. Un equipo atractivo este Brujas de Leko, con una buena mezcla de veteranía y juventud. Mechele como padrino del exuberante Ordóñez en el eje de la defensa y Vanaken de Stankovic en la dirección. Fue atrevido Leko, porque reemplazó a su ancla Onyedika, sancionado, con Vetlesen, un diez para hacer daño entre líneas o asomándose por sorpresa en el área. Al campeón belga lo culminaban la movilidad de Tresoldi y sus puñales pegados a la cal, Tzolis a la izquierda y el prometedor Forbs, baja en la ida, como espoleta en la banda derecha.






