El noruego marca un golazo de cabeza tras un pase del volante madrileño, que sigue creciendo como líder del juego rojiblanco
Sostenido por un Barrios cada vez más imperial y la mejora notable de Sorloth, autor de un cabezazo de academia que fue ganador, el Atlético se impuso a un Alavés que llegó vivo al final del encuentro por la falta de finura rojiblanca en el remate. Gobernó el partido el equipo de Simeone durante más de una hora y se vio apurado en los minutos finales, metido en su área y defendiendo la traca final de saques de esquina del Alavés.
Comenzó a carburar el Atlético cuando Barrios y Almada empezaron a tocar más balón. El argentino, caído a la izquierda, ocupó el puesto de Baena, reservado de inicio por Simeone para la trascendental y caliente contienda que se prevé el miércoles en Estambul ante el Galatasaray. Almada intentó romper la línea de cuatro centrocampistas del Alavés que escoltaba por detrás Antonio Blanco. Dejó varios pases bien filtrados, lo mínimo que se le puede exigir a un futbolista al que le ha costado encontrar la forma física y el ritmo necesarios que exige la Liga española. Entre posibles rumores de que su salida puede contribuir a que lleguen un par de fichajes que equilibren las bajas de Gallagher y Raspadori principalmente, más las de Javi Galán y Carlos Martín, Almada ha empezado a sacar la cabeza a ojos de su entrenador. Este también mantuvo en el once a Julián Alvarez, pese a que en la previa apuntaba a la suplencia. La estrella rojiblanca se esforzó como siempre y estuvo espeso con la pelota como últimamente, aunque rozó el gol en un libre directo escorado en el flanco izquierdo y con un disparo con buena pinta de ser gol desde la medialuna que un defensor del Alavés desvió con la cabeza. Es innegable que Julián Alvarez está en los partidos, aunque no los gane como ha hecho tantas veces antes. Suya fue la asistencia al borde del descanso que Almada primero pifió y de segundas trató de embocar, pero Parada sacó la pelota con la cabeza bajo palos. Pacheco taponó los rebotes que trataron de aprovechar Barrios y Giuliano. Esa triple ocasión fue la mejor producción ofensiva del Atlético en el primer tiempo.






