La aerolínea mantiene su foco en el aeropuerto de El Prat, donde es líder, a la espera de la ampliación
La aerolínea Vueling ha trazado su nueva hoja de ruta para los próximos 10 años, que se antojan cruciales para la compañía perteneciente al grupo IAG. Por un lado, esta es la década en la que el aeropuerto de El Prat, donde Vueling es líder con más de un 40% del mercado, acometerá sus obras de ampliación. Y por otro, en este periodo la compañía prevé cambiar toda su flota, de actualmente 130 aviones Airbus, a aparatos Boeing: este 2026 recibirá las primeros tres unidades de un pedido de 50 aviones de la compañía estadounidense después de que IAG desbloquease el crecimiento de la empresa tras haberse cerrado las negociaciones laborales con los pilotos.
La presidenta de Vueling, Carolina Martinoli, ha expresado, en la presentación del plan Rumbo 2035, que el reemplazo de la flota es clave para lograr su principal objetivo: pasar de 40 millones de pasajeros a 60 millones. El plan, sujeto a la capacidad de Vueling para aportar la rentabilidad prometida al grupo, prevé una inversión inicial de 5.000 millones de euros, destinados a la primera entrega del cambio de flota y a proyectos de digitalización y conectividad.








