Esta especialidad mexicana es perfecta para los que recelan de los vegetales, y sirve igual como aperitivo que como cena ligera
Doradas y crujientes por fuera, jugosas por dentro y con un toquecillo de queso fundido, las tortitas de espinacas son nuestra nueva forma favorita de comer esta verdura. Incluso los más reticentes al mundo vegetal pueden caer rendidos a sus encantos, y las recomendamos con entusiasmo a todo el que quiera introducir ese tipo de alimento en las dietas de niños y adultos carnívoros: son divertidas y se comen sin sentir.
Por si fuera poco, esta especialidad mexicana se prepara en un pispás, y funciona igual de bien con espinacas frescas que con congeladas. Acompañadas de una ensalada, son el plato único perfecto para una cena entre semana, pero también se pueden tomar como aperitivo. En la fórmula clásica mexicana se sirven con una salsa de tomate, pero nosotros hemos optado por una solución más sencilla en forma de untable de aguacate y yogur. Si quieres ver cómo se preparan, mira el vídeo de arriba.
Si se usan espinacas frescas, picarlas bien. Ponerlas en un bol con un chorro de agua, tapar y cocinar en el microondas seis minutos a máxima potencia, moviéndolas a la mitad. También se puede hacer lo mismo en una cazuela con tapa o saltearlas en una sartén hasta que se venzan. Si se usan espinacas congeladas, ponerlas también en un bol tapado y descongelarlas en el microondas, o hacerlo en una cazuela con agua hirviendo.






