El concurso partirá de 30 unidades de ancho fijo y la operadora se reservará opciones para elevar el pedido
Los equipos de Renfe y el personal del Ministerio de Transportes trabajan en los últimos detalles de los pliegos para la esperada compra de trenes que refuercen la flota de alta velocidad de la operadora pública. El pedido será millonario, sin que haya trascendido hasta ahora el presupuesto de licitación, y se van a puntuar no solo el precio o las prestaciones técnicas, sino el plazo de entrega.
La remesa alcanzará los 30 trenes, si no hay cambios de última hora, y Renfe se reservará opciones por contrato para elevar esa cantidad en las mismas condiciones que impondrá para la primera tanda. La licitación, apuntan fuentes cercanas a la operadora, debería lanzarse a finales de este mes de enero.
Después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el propio presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, hayan insistido en la urgencia de tener este material rodante cuanto antes, la fecha de entrega va a ser determinante. “No lo será tanto como el precio, pero se convertirá en un criterio importante”, señala una fuente implicada en el proceso. Entre las exigencias del pliego también resaltará la necesidad de que las nuevas unidades sean capaces de circular a 350 kilómetros por hora. Se acompaña de este modo al proceso que va a iniciar el administrador de la infraestructura (Adif) con la remodelación de la línea Madrid-Barcelona en busca de reducir incidencias y mejorar prestaciones como la velocidad de paso.








