Nadie en Locco Pizza tenía la intención de abrir un negocio, pero la pandemia les obligó a reinventarse. Ahora la elaboración artesanal de sus panes les genera millones de visitas en redes y largas colas en su local

Ni el plato estrella de Locco Pizza son las pizzas, ni su chef fundador, Elder Carrazana (35 años, Guisa, Cuba) pensó nunca en ser chef. Pero esta es una historia de casualidades: de cómo un chico que iba para albañil acabó desatando la locura por el bocata cubano desde un local diminuto de Carabanchel. ...

Sus vídeos acumulan millones de visitas en redes y en su restaurante se montan colas con horas de espera. Todos buscan probar ese bocado viral: pan artesanal del día, tomate, lechuga y paleta de cerdo crujiente. Street food de verdad. Receta del barrio, éxito del barrio. ¿El secreto? “La única ventaja de la pobreza es que necesitas de los demás”, advierte Carrazana antes de abrir el servicio.

Desde su nuevo local en Usera (Calle Francisco Ruiz 9, Madrid) se entiende a la perfección ese sentido comunitario de la cocina. Hoy es uno de esos días en los que no para de llover. Hace frío y por la calle no se ve un alma, pero a lo lejos se divisa un cartel colorido pasado por agua que dice “Sabores que viajan del Caribe a tu mesa”. Dentro se vive un mundo distinto: suena música navideña y ya ha empezado el trajín de cada día. Son siete trabajando, entre ellos su hermano, su pareja y sus amigos. Todos son de la familia de Carrazana menos José Rodríguez (54 años, Madrid), el otro socio fundador que tampoco tenía en sus planes montar un restaurante. Hace cinco años los dos se vieron en la calle por culpa de la pandemia.