El servicio público subvencionado mejora sus prestaciones en líneas que suman más de 13 millones de viajeros al año. Transportes tiene por anunciar si amplía a 2026 la rebaja del 50% en el abono
El que puede ser uno de los servicios de altas prestaciones más populares de Renfe, el Avant (alta velocidad para la media distancia), va a ocupar un lugar prioritario en el desarrollo del operador público. Lo están pidiendo la alta demanda y el objetivo de sacar vehículos de la carretera. El tráfico en la media distancia Avant se ha catapultado desde los 8,8 millones de viajeros en 2019 (cota que prácticamente se recuperó en 2022) hasta los 13,2 millones del cierre de 2024. Además de tratarse de un servicio subvencionado, por ser obligación de servicio público (OSP), el viaje en Avant está bonificado con una rebaja del 50% desde septiembre de 2022 y hasta final de año, lo que ha impulsado una opción de viaje que ahora se intenta potenciar con mejoras. Se trata de devolver la atención sobre estos tráficos regionales mientras se desarrollan las rutas de larga distancia.
Este tren, que une grandes núcleos de población en todo el país con velocidades de hasta 300 kilómetros por hora, cuenta ahora con un plan de actuación para incrementar la capacidad, especialmente en horarios pico de demanda. Además de rodar en doble composición (dos trenes acoplados), se está asignando flota más moderna, lo que debería incidir en una mayor calidad. El resultado esperado por la dirección de Renfe es dotar de mayor flexibilidad a su oferta y mejorar la comodidad del viaje, racionalizando los niveles de ocupación, además de lograr un mejor cumplimiento con los horarios de salida y llegada.







