El neurocirujano español Rafael Yuste no tiene una respuesta clara a esta pregunta. Pero señala que este avance tecnológico debería regirse con estándares éticos médicos. Lo escribe en su próximo libro, del que ‘Ideas’ adelanta un extracto
Los casos incipientes de compañías que venden dispositivos de estimulación transcraneal y la posibilidad de que entren en el mercado aparatos de neurofeedback con medidores portátiles de actividad cerebral abren las puertas a la posibilidad de la aumentación mental, es decir, la utilización de neurotecnología p...
ara incrementar las capacidades mentales y cognitivas de nuestra especie. ¿De qué estamos hablando? Imaginad la posibilidad, no solo de poder comunicarnos mentalmente o manejar instrumentos sin abrir la boca o mover un dedo, sino también de aumentar nuestra capacidad de memoria, de poder procesar información visual más rápidamente, de tener acceso inmediato a enormes bancos de datos cuando pensamos sobre las cosas, o incluso el planear nuestro comportamiento o nuestras acciones de una manera más inteligente o efectiva.
Imaginad la reprogramación de nuestra actividad cerebral, poder aumentar o disminuir ciertos aspectos de nuestra personalidad, como una especie de cirugía estética, pero esta vez psicológica en vez de física. Aunque esto pueda parecer algo increíble, en realidad no debería sorprenderos, ya que todas estas capacidades mentales de los seres humanos se realizan a través del cerebro, o del sistema nervioso para ser exactos, y si podemos cambiar su actividad, también podremos cambiarlas.








