Uno de los pacientes, con tetraplejía, logró velocidades similares a las de la media y casi sin errores
Poco a poco la ciencia se acerca a cumplir el sueño de que los que no pueden, puedan. De la mano de la inteligencia artificial, el lenguaje de máquinas, algoritmos y mucha tecnología, la neurociencia está acercando el día en que los lesionados medulares puedan caminar; que las personas con párkinson dejen de bloquearse; que los que perdieron la sensibilidad puedan volver a tocar; o que los que perdieron la vista, vuelvan a sentir la luz. Ahora, neurocientíficos estadounidenses han diseñado una interfaz cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés) que permite comunicarse escribiendo en un teclado solo con la mente. Como detallan en la revista científica Nature Neuroscience, la han ensayado con éxito dos pacientes con parálisis, que han logrado teclear a una gran velocidad y casi sin fallos. Son solo dos, el sistema está en sus inicios, pero acerca algo más aquel sueño.
En un extremo de la BCI hay unas plaquitas con centenares de microelectrodos colocadas directamente en el cerebro. Pero no en cualquier parte, sino en las zonas del córtex motor que trabajos previos y propios han identificado como responsables del movimiento fino de los dedos. En el otro extremo, hay una pantalla en la que aparece un teclado QWERTY. Entremedias, mucha ciencia.






