Un tribunal suspende la custodia alegando que la cabaña en medio del bosque no dispone de agua corriente y los niños no sociabilizan
El Tribunal de Menores de L’Aquila (centro de Italia) ha separado de forma provisional a tres niños de sus padres porque vivían aislados en una cabaña en el bosque que no cuenta con servicios higiénicos básicos y los menores no estaban escolarizados. El caso ha despertado un gran interés en el país transalpino y ha generado una fuerte polémica a nivel nacional. Los pequeños han sido trasladados a una casa de acogida y tras una larga mediación entre los servicios sociales y las autoridades judiciales, la madre ha podido acompañarlos, mientras que el padre se ha quedado en la casa, también para cuidar de los animales que tiene la familia.
Catherine Birmingham, australiana de 45 años, profesora de equitación y su esposo Nathan Trevallion, inglés de 51 años, cocinero y artesano, vivían con sus hijos, una niña de 8 años y sus dos gemelos 6 años en una cabaña que habían comprado y reformado recientemente en una zona de bosque, a cuarenta minutos de la ciudad, en la región de los Abruzos. Habían instalado paneles solares para generar energía, tenían sistema de calefacción eléctrica y chimenea, pero no contaban con agua corriente, aunque sí potable, y el baño estaba en un cuarto anexo a la vivienda, en lugar de dentro.













