De origen humilde y popular, este plato murciano se prepara con muy pocos ingredientes y casi con los ojos cerrados

Lo del ajo cabañil es una cosa riquísima que se ha cocinado de forma tradicional en Murcia, pero que propongo a quien me lea que pruebe a incorporarlo en su cocina por su propio bien, sea o no murciano. Es una pena que un plato tan rico, sencillo y económico no se esté haciendo en todas las casas que tengan patatas, ajos, aceite y vinagre en la despensa. Es decir, en todas las de este país.

No tiene mucho misterio: se le llama ajo cabañil a la pasta de ajos machacados en mortero junto a unas cucharadas de vinagre, agua y sal. Lo habitual es que se añada a patatas o carne, resultando de ahí las patatas, el conejo o, como en esta versión, el pollo al ajo cabañil. El origen humilde y popular de esta receta honra sus ingredientes, escasos y básicos. La elaboración nos dice que este plato se ha preparado en zonas rurales, en el campo y en una única olla.

Para elaborarlo se fríen primero las patatas, luego la carne en el mismo aceite y, finalmente, se añade la pasta de ajos y vinagre. El ajo no debe cocinarse del todo, así que se añade justo al final de la cocción. El resultado es fuerte, pero no demasiado gracias a la acción del vinagre, que neutraliza mucho la potencia del bulbo.