La Academia Sueca premia al escritor “por su obra cautivadora y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”

La Academia Sueca ha anunciado este jueves en Estocolmo que el Premio Nobel de Literatura es para el húngaro László Krasznahorkai (Gyula, 71 años) “por su obra cautivadora y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”. Krasznahorkai es el gran cronista de la Hungría comunista, ese país que heredó el espíritu imperial que se deshizo en el siglo XX, y del universo indefinido en que se convirtió esa nación tras abrazar la democracia. Krasznahorkai es un hombre tranquilo, afable, apasionado de la conversación y dueño de una literatura sin prisa y de cocción lenta que hoy choca con el ritmo de nuestras vidas. El máximo galardón universal premia así un alto en el camino en este modo de vida de aceleración sin fin. En España lo publica la editorial Acantilado.

Krasznahorkai “es un gran escritor épico de la tradición centroeuropea, que se extiende desde Kafka hasta Thomas Bernhard, y se caracteriza por el absurdo y el exceso grotesco”, ha señalado el comité del Nobel. “Pero tiene más recursos, y también mira hacia Oriente al adoptar un tono más contemplativo y refinado”.