El vehículo eléctrico crece, pero no al ritmo esperado y los grandes fabricantes alargan la vida de sus modelos de combustión. El sector presiona a Europa para que elimine la obligación de solo vender eléctricos en 2035
El 27 de marzo de 2023 pasó a la historia como el día en que la Unión Europea aprobó definitivamente el fin de la venta de coches de combustión nuevos en 2035. En ese entonces, el club de los Veintisiete dio el visto bueno a lo que habían aprobado previamente la Comisión y el Parlamento europeo...
s, superando así las reticencias de numerosos países, principalmente Alemania e Italia, que veían con temor aprobar una medida que podía afectar a su industria. Apenas dos años y medio después, el auge de la ultraderecha en Europa y el bajo crecimiento de las ventas de eléctricos en comparación con las previsiones han hecho que las automovilísticas hayan perdido el miedo a pedir abiertamente que se alargue la vida del vehículo de combustión, en pos de mantener la competitividad del sector en un momento en el que China ha tomado la delantera.
“Cumplir los rígidos objetivos de CO2 para coches y furgonetas para 2030 y 2035 es, en el mundo actual, simplemente inviable”, aseguró en agosto Ola Källenius, el presidente de la patronal europea de automovilísticas, ACEA, en una dura misiva enviada a Bruselas, semanas antes de reunirse con la Comisión Europea en el denominado Diálogo Estratégico del futuro de la industria del automóvil. Tras dicha reunión, celebrada en septiembre, el lobby se mostró confiado en lograr una flexibilización de objetivos, en contra de la posición defendida por la organización ecologista Transport & Environment (T&E) que también participa en las conversaciones.






