La imagen es la misma en muchos lugares de la ciudad: bicis tiradas en lugares prohibidos o que dificultan el paso. Barcelona se bate por regular los principales problemas de movilidad que acarrean las bicicletas de alquiler por minutos, principalmente su circulación y su aparcamiento en zonas no permitidas. Estas bicicletas funcionan de forma paralela al sistema de bicicletas compartidas (rojas), el Bicing, que cuenta con una red de estacionamientos definidos. Desde enero a junio de este año, la Guardia Urbana ha impuesto a 2.472 multas por mal aparcamiento de las bicicletas de alquiler por minutos también denominadas sharing. El Ayuntamiento ha cobrado el 80% de las mismas, según fuentes municipales.

La nueva Ordenanza de Circulación de Peatones y Vehículos de Barcelona, en vigor desde febrero, sanciona a los conductores que aparquen mal sus bicicletas con multas de 100 euros, a los que debe añadirse el costo de la grúa en los casos en los que el vehículo sea ingresado al depósito municipal. El único sitio donde se puede estacionar bicicletas es en los anclajes en forma de U invertida. Las empresas de bicicletas para arrendar no han facilitado el importe global de las multas. pero han deslizado que dan consejos a sus clientes a través de su aplicación virtual acerca de los lugares correctos para aparcar y brindar recomendaciones de seguridad.