Barcelona reabre la guerra contra la plataforma de alquiler turístico Airbnb y amaga con nuevas demandas si sigue anunciando pisos sin licencia y no los borra con celeridad cuando el Ayuntamiento lo requiere. La capital catalana, con la ex alcaldesa Ada Colau, fue la primera ciudad del mundo que multó al portal por ofrecer apartamentos fuera de la ley para alquiler vacacional en 2016 (una sanción que el Ayuntamiento no ha cobrado porque sigue judicializada). Más tarde, hubo una tregua y las partes acordaron que Airbnb solo anunciaría pisos registrados en la dirección de Turismo de la Generalitat.

Pero el Ayuntamiento, ahora con el alcalde Jaume Collboni, asegura que el portal anuncia cada mes entre 300 y 400 pisos sin licencia, que no se eliminan pese a los avisos del consistorio. Unos avisos que deben ser por carta postal, a la dirección de Airbnb en Irlanda, y que la última vez incluía un listado de 800. Este martes, tras reunirse con el director general de Airbnb para España y Portugal, Jaime Rodríguez de Santiago, el alcalde ha lamentado que el resultado no ha sido bueno: “No estamos satisfechos, hemos percibido un empeoramiento en lo relativo a la necesidad de combatir los pisos ilegales en Barcelona”.