Como el rumor de que nos inventamos los nombres de los platos va a volver a circular con el cascaflote, volvemos a desmentirlo: no nos hemos sacado de la manga ni el matamaridos, ni el cojondongo del gañán, ni el atascaburras, ni las carcamusas ni los paparajotes. Nadie sabe muy bien por qué recibieron esos nombres (que son preciosos, por cierto), pero todos son especialidades regionales españolas, lo mismo que la maravilla que traemos hoy.

El cascaflote es un plato típico de Marmolejo, en el noroeste de la provincia de Jaén, y viene a ser una ensalada de tomate y clara de huevo aliñada con una salsa o crema similar al salmorejo. Además del tomate, el ajo y el pan habituales en el clásico cordobés, esta salsa lleva un poco de yema de huevo, que le da un extra de cremosidad. El cascaflote es facilísimo de preparar, y entra como un baño en agua fresca en cualquier día caluroso. La clave para el éxito es que el tomate esté maduro, y el aliño, bien alegre de vinagre y sal. Todo lo demás, pan comido. Si quieres saber cómo se prepara, mira el vídeo de arriba.

Poner a hervir agua en un cazo y preparar un bol con agua con hielo. Quitar el pedúnculo a los tomates y hacerles una cruz en la base (ver video). Escaldarlos 15 segundos, enfriarlos en el agua fría y reservarlos.