El exmandatario fue sentenciado a nueve años y cuatro meses de prisión, la misma pena impuesta a su hijo Jacobo Bucaram.

Un tribunal de Ecuador rechaza el habeas corpus de Abdalá Bucaram, lo que deja firme la orden de detención contra el expresidente por un caso penal.

El expresidente dijo que sus hijos acudirán ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para denunciar lo que calificó como un nuevo atropello.