Tras estar asilado en casas de salud durante las últimas semanas y aparecer con mascarilla en la lectura de la sentencia en su contra, el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz se mostró vital ante la prensa en un conversatorio convocado en su domicilio este jueves 10 de septiembre. Durante más de una hora, Bucaram habló sobre el fallo del Tribunal de Juzgamiento de Pichincha que lo condenó a nueve años y cuatro meses de prisión por delincuencia organizada en el caso Pruebas COVID-19 y anunció que apelará. “El fallo es ridículo, una compra entre privados no es ningún delito”, mencionó haciendo alusión a las pruebas COVID. Además recalcó: “Todo el Ecuador debe estar preso porque la economía del Ecuador es en un 80 % informal”.PublicidadBucaram Ortiz y su hijo Jacobo Bucaram Pulley fueron señalados como colaboradores dentro de la estructura que comercializó de forma irregular pruebas COVID-19, y fueron condenados a nueve años y cuatro meses de cárcel, más una multa de 20 salarios básicos unificados.Por su parte, el exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) Leandro Berrones, señalado como autor directo del delito, recibió una pena de trece años y cuatro meses de privación de libertad, además de una multa de 40 salarios básicos unificados.En el caso del israelí Sheinman Oren, el tribunal aplicó el beneficio de cooperación eficaz, por lo que su pena como autor directo se redujo a dos años y ocho meses de cárcel. Además, se le impuso una multa equivalente a seis salarios básicos unificados. PublicidadPublicidadCuestionamientos al juezEl expresidente centró sus cuestionamientos en el juez Gandhy Cervantes, integrante del Tribunal de Juicio.Bucaram presentó ante la prensa 40 publicaciones de la cuenta de X (entonces Twitter) del juez como parte de los argumentos de su defensa. Según dijo, esos mensajes demostrarían que Cervantes tenía una posición previa respecto de su familia y, por esa razón, debió excusarse de conocer el proceso.“En cualquier país del mundo ese juez debía excusarse y no lo hizo”, sostuvo el expresidente.El exmandatario insistió en que su defensa utilizará esas publicaciones para cuestionar la imparcialidad del juzgador. El Tribunal que emitió la sentencia estuvo integrado, además de Cervantes, por los jueces Ivonne Vásquez y Pablo Coello.Bucaram dijo que esperará la notificación de la sentencia escrita para presentar el recurso correspondiente. La resolución fue leída la noche del miércoles 9 de septiembre, después de seis intentos fallidos para instalar la audiencia.El expresidente aseguró que las publicaciones que atribuye a Cervantes fueron realizadas antes de que el juez formara parte del tribunal que conoció el caso. Según Bucaram, en ellas existen expresiones que evidenciarían una posición política y personal contraria a su familia.PublicidadA partir de esos mensajes, sostuvo que el juez no podía intervenir en la causa.El expresidente relacionó estos antecedentes con lo que considera una persecución política y judicial que, según afirmó, se ha extendido durante varios años. “Hay un miembro del Consejo de la Judicatura que ha amenazado de matarlos a todos, no diré el nombre, los funcionarios han obedecido una orden”, dijo el abogado.Bucaram señala a Romo, Salazar y LassoBucaram volvió a señalar a María Paula Romo, exministra de Gobierno del expresidente Lenín Moreno; a Diana Salazar, exfiscal general del Estado, y al expresidente Guillermo Lasso.El exmandatario sostuvo que estas personas estarían vinculadas, según su versión, con acciones destinadas a perjudicarlo judicial y políticamente.El expresidente aseguró que Romo y Salazar participaron de acciones que, a su criterio, formaron parte de una persecución contra los Bucaram. También afirmó que Lasso tendría un resentimiento en su contra porque él denunció a Danilo Carrera y además asegura conocer al asesino de Rubén Cherres. Defensa de Jacobo“El que me preocupa es mi hijo, no yo”. Bucaram también se refirió a la condena de su hijo Jacobo Bucaram Pulley, quien recibió la misma pena de nueve años y cuatro meses de prisión como colaborador del delito de delincuencia organizada.El expresidente defendió a su hijo y cuestionó que ambos hayan sido condenados dentro de la misma causa.La sentencia determinó que Jacobo tuvo participación en operaciones relacionadas con la adquisición y comercialización de las pruebas e insumos médicos investigados. El Tribunal consideró, entre otros elementos, conversaciones sobre precios y cantidades, el manejo de cajas con los productos y gestiones destinadas a facilitar las operaciones.Aseguró que su hijo Jacobo sigue en el país. “No tiene boleta de captura, ya mismo viene a mi casa a almorzar”. También señaló que él tampoco piensa abandonar Ecuador. Su estado de saludDurante la rueda de prensa, el expresidente Bucaram también se refirió a su estado de salud y aseguró que su situación médica se ha agravado en los últimos meses. Dijo que actualmente tiene más arritmias que antes de una reciente operación. Bucaram explicó que su anterior marcapasos, que tenía una duración prevista de diez años, funcionó durante cuatro años. Según relató, recientemente fue sometido a una intervención quirúrgica de más de dos horas que calificó como “sangrienta” y que, afirmó, estuvo relacionada con una descompensación que sufrió después del certamen Miss Universo Ecuador.El exmandatario también cuestionó que, durante su permanencia en casas de salud, se hayan realizado controles vinculados al dispositivo de vigilancia que llevaba. Afirmó que agentes acudieron al Interhospital y al OmniHospital y que, mientras permaneció en una unidad de cuidados intensivos (UCI), era fotografiado periódicamente y verificaban el funcionamiento del grillete electrónico.“Yo ahorita debería estar en un hospital”, sostuvo Bucaram, quien añadió que la situación que ha atravesado ha afectado su descanso. También afirmó que, debido a su condición médica, no debería cumplir una eventual condena en prisión y señaló que, de ser necesario, solicitaría prisión domiciliaria. (I)