El expresidente fue sentenciado la noche de este miércoles, 9 de septiembre de 2026, a 9 años y dos meses de cárcel por delincuencia organizada.Publicidad9 de septiembre, 2026 - 22h39El expresidente de la República, Abdalá Bucaram Ortiz, fue sentenciado la noche de este miércoles, 9 de septiembre de 2026, a 9 años y dos meses de cárcel como colaborador del delito de delincuencia organizada en el caso llamado Pruebas COVID-19, en el que se investigó la comercialización irregular de insumos médicos en plena pandemia, en 2020.Junto a él, el Tribunal del Juzgamiento integrado por los jueces Gandhy Cervantes, Ivonne Vásquez y Pablo Coello, condenó a su hijo Jacobo Bucaram Pulley; al exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito, Leandro Berrones; y al ciudadano israelí Sheinman Oren.Berrones recibió una pena de 13 años y cuatro meses de prisión en calidad de autor directo; y para el hijo del exmandatario se dispuso una pena similar a la de su papá también como colaborador. PublicidadEn el caso del israelí se lo declaró culpable como autor directo pero se le dio una pena reducida de dos años y ocho meses de cárcel porque se acogió a la figura de cooperador eficaz.Es la primera vez, en sus más de 45 años de ajetreada vida política, en la que Bucaram es sentenciado en una causa penal, pese a que fue investigado y procesado por varios hechos políticos y de corrupción. En los años 80, por ejemplo, fue acusado de supuesta traición a la patria, por emitir unas declaraciones críticas contra las Fuerzas Armadas; y de peculado en la contratación de relleno sanitario en Guayaquil durante su gestión como alcalde, en el llamado caso Cascajo, en el cual finalmente fue sobreseído. En estos años se dio su primer autoexilio en Panamá.PublicidadPublicidadBucaram, ahora de 74 años, se posesionó como primer mandatario en agosto de 1996 y fue derrocado con un golpe de Estado en febrero de 1997; tras su salida se le abrieron dos procesos penales por peculado en los casos Mochila Escolar y Gastos Reservados. El primero se relacionaba a la compra con supuesto sobreprecio de mochilas con materiales didácticos; y el otro con una presunta malversación de fondos de esas cuentas.Bucaram volvió a autoexiliarse en Panamá. Estos casos, según la legislación de la época, no podían juzgarse en ausencia y tampoco eran imprescriptibles. Por ello prescribieron a los 20 años, en 2017. Entonces volvió al país. En 2020 se le abrieron tres investigaciones penales: una por delincuencia organizada en la compra de pruebas para detectar el coronavirus y otros insumos médicos, por la cual acaba de recibir sentencia; otra por tráfico de armas de fuego, químicas y nucleares, en la que la etapa de juicio está pendiente desde 2020 a causa de constantes diferimientos de diligencias procesales; y otra más por tráfico de bienes culturales, en la cual fue sobreseído. Además de la pena de cárcel, Bucaram y su hijo recibieron una multa de 20 salarios básicos unificados ($ 9.640); Berrones, una de 40 ($ 19.280); y Oren, de 6 ($ 2.892). Como medida de reparación se determinó la difusión de la sentencia.Publicidad(I)