A la decisión de la administración del primer ministro Andy Burnham se sumó el anuncio de 11 países europeos y Canadá que restringirán el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania. Argumentan que "se oponen firmemente a las acciones que equivalen a la anexión de tierras palestinas y al desplazamiento forzoso de la población palestina".

La medida forma parte de un replanteamiento de la relación de Londres con Tel Aviv y de un mayor respaldo a la causa palestina

El nuevo premier británico se arriesga a represalias de Trump por endurecer las sanciones contra Israel