"Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque, si no estamos sentadas a la mesa, vamos a ser parte del men�". Cuando el 20 de enero el primer ministro canadiense Mark Carney pronunci� esas palabras en el Foro Econ�mico Mundial de Davos, se convirti� en el l�der de la oposici�n de las democracias occidentales a los valores y la presidencia de Donald Trump.Hoy, martes, m�s de nueve meses despu�s del discurso del primer ministro canadiense, esa "actuaci�n conjunta" de las "potencias medianas", han irrumpido en el escenario internacional con una decisi�n irrelevante desde los puntos de vista econ�mico y estrat�gico, pero de enorme peso si se mide en funci�n de su impacto psicol�gico y pol�tico: Canad� y trece aliados europeos de Estados Unidos han anunciado la imposici�n - o la decisi�n de imponer - un embargo comercial - con diversos grados dependiendo de cada pa�s - a la adquisici�n de bienes fabricados por entidades y empresas israel�es en Cisjordania. Ese territorio fue hasta 1967 parte de Jordania y, desde entonces, es ocupado por el Estado hebreo. El acuerdo de gobierno de los diferentes partidos que forman el Ejecutivo en Israel proclama la "extensi�n de la soberan�a" de ese pa�s - o sea, la anexi�n - de esa regi�n.El cambio pol�tico es m�s significativo porque el primer pa�s en anunciarlo - y, precisamente, el que ha llevado las sanciones m�s lejos - es el mayor aliado de EEUU en Europa, y uno de los m�s cercanos a Israel: el Reino Unido. Y el responsable de su dise�o y puesta en pr�ctica es, adem�s, un jud�o cuyo padre fue asesinado por los nazis en el Holocausto: Ed Miliband, el ministro de Exteriores de ese pa�s. Miliband, adem�s, ha utilizado palabras muy duras para referirse a la pol�tica de Israel en Cisjordania, a la que ha calificado de "limpieza �tnica", llevada a cabo con el objetivo de impedir la creaci�n de un Estado palestino. Por si eso no bastara, ha pronunciado esas palabras en un escenario del m�ximo nivel institucional: el Parlamento brit�nico. Y lo ha hecho a falta de siete semanas para que le primer ministro israel�, Benjamin Netanyahu, se juegue la reelecci�n en unas elecciones complicadas.Las medidas anunciadas por Londres son, adem�s, las m�s amplias de todas y las �nicas que tienen un compromiso pol�tico detr�s para ser puestas en marcha. El Gobierno brit�nico ha declarado que va a prohibir la importaci�n de cualquier producto fabricado en las colonias jud�as establecidas en territorio arrebatado a los habitantes palestinos en Cisjordania, establecer sanciones contra empresas y personas que faciliten la expansi�n mediante construcci�n, infraestructura, financiaci�n o actividad inmobiliaria, y prohibir la publicidad de esas colonias.Es un plan de acci�n amplio, que tardar� entre seis y nueve meses en quedar plasmado en la regulaci�n brit�nica, seg�n ha dicho Miliband. Su alcance es, tambi�n, problem�tico. Porque aunque la mayor parte de la econom�a de las colonias israel�es es agr�cola, la prohibici�n de publicidad, financiaci�n y ayuda en el desarrollo de infraestructura afecta, aunque solo tangencialmente, a gigantes como la empresa de viajes y hosteler�a holandesa Booking.com, y las estadounidenses Airbnb, TripAdvisor, y Expedia (due�a de marcas como Vrbo, Hotels.com, Travelocioty, u Orbitz). Todas esas compa��as comercializan plazas hoteleras en Cisjordania.La postura brit�nica, as� pues, ha quedado meridianamente clara. La de otros pa�ses, no tanto. Miliband ha declarado que Canad� adoptar� las mismas medidas que el Reino Unido, sin m�s detalles. Francia ha anunciado que se suma a la medida, pero sin detalles concretos ni fecha de aplicaci�n. Tambi�n lo han hecho Espa�a e Irlanda (esta �ltima solo en lo relativo a la importaci�n de bienes), pese a que ambos pa�ses ya tienen esas pol�ticas en marcha, con lo que simplemente est�n diciendo que van a hacer lo que ya est�n haciendo. Es la misma posici�n que la de Pa�ses Bajos y B�lgica, que ya tiene sus propias medidas. Noruega tambi�n se suma con el plan, actualmente en curso, de introducir sanciones las importaciones de las colonias, pero sin fecha. Finalmente, Islandia, Dinamarca, Portugal, Polonia, y Suecia solo anuncian que estudiar�n la posibilidad de introducir medidas similares bien a nivel nacional o de la UE.La reacci�n de Israel y AlemaniaAlemania, el pa�s m�s proisrael� de la UE - por motivos obvios, dado el asesinato de seis millones de jud�os por los nazis en la Segunda Guerra Mundial - no forma parte de la iniciativa. Berl�n mantiene una pol�tica de colaboraci�n con Tel Aviv que tambi�n abarca la defensa, como pone de manifiesto que la semana pasada la Armada germana lanzara con �xito un misil bal�stico de fabricaci�n israel� Lora, con un alcance de 500 kilometros. Berl�n planea comprar esas armas en 2027. La reacci�n de Israel ha sido directa, y se ha centrado en el Reino Unido. El Gobierno de Tel Aviv ha anunciado el cierre del consulado brit�nico en Jerusal�n, cuya parte oriental es, precisamente, el �nico territorio de Cisjordania que Israel ya se ha anexionado formalmente hasta la fecha. El ultranacionalista ministro israel� de Seguridad, Itamar Ben Gvir, del partido Poder Jud�o colg� un mensaje en espa�ol en la red social X - la antigua Twitter - declarando que "es hora de que el Estado de Israel reconozca p�blicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado". En las �ltimas semanas, el presidente argentino, Javier Milei, muy cercano a Trumpo y a Netanyahu, ha vuelto a reclamrar la soberan�a argentina sobre esas islas, de soberan�a brit�nica, y el Gobierno de Estados Unidos ha declarado que est� dispuesto a "reexaminar" su posici�n en la controversia, que hasta ahora ha sido siempre inequ�vocamente en favor del Reino Unido.La posici�n brit�nica tiene tambi�n una vertiente de pol�tica interior. El Gobierno laborista de Andy Burnham ha logrado frenar la hemorragia de votos de izquierda que sufri� su predecesor, Keir Starmer, y la cuesti�n palestina es cr�tica para esa parte del electorado. El objetivo, adem�s, pasa por un territorio concreto: la estaci�n ferroviaria de St. Pancras, a la que llega el Eurostar, el tren que conecta al Reino Unido con el continente. St. Pancras. La estaci�n se encuentra en el distrito electoral de St. Pancras y Holborn, que representa en el Parlamento el `predecesor de Burnham, Keir Starmer.Pero Starmer va a dejar el esca�o, lo que significa que en octubre habr� una elecci�n para decidir qui�n es su sucesor. Burnham no quiere perder Holborn and St. Pancras, m�s que nada porque eso supondr�a un fracaso simb�lico cuando a�n no lleve ni cien d�as gobernando. Por esa raz�n, un giro propalestino en su pol�tica exterior tiene l�gica pol�tica. M�s a�n cuando el rival de la izquierda que tendr�an que derrotar los laboristas podr�a ser el l�der de los 'Verdes', Zack Polanski (tambi�n jud�o), un autoproclamado 'ecopopulista' cuyo partido se opone frontalmente a la pol�tica del primer ministro israel�, Benjamin Netanyahu. As�, con su giro contra Netanyahu, Burnham no solo est� aquilatando un distanciamiento de EEUU. Tambi�n est� apunt�ndose tantos en pol�tica interior. La "actuaci�n conjunta" de las "potencias medianas" pasa, en el fondo, por la estaci�n de tren de St. Pancras.
Catorce pa�ses, encabezados por Londres, anuncian un embargo comercial contra las colonias jud�as en Cisjordania
"Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque, si no estamos sentadas a la mesa, vamos a ser parte del men�". Cuando el 20 de enero el primer ministro...














