La Casa Blanca sostiene en un informe llamado “La Gran Estafa del Transbordo” que EE. UU. pierde decenas de miles de millones de dólares y empleos.

White House alleges that companies are systematically routing trade through third-party nations to evade US tariffs.

La práctica denunciada consiste en hacer el montaje final de los productos chinos en un país diferente para que no sean considerados como "hechos en China"