La Casa Blanca publicó este jueves un informe donde denuncia que diversas naciones triangulan sus exportaciones a través de terceros países para evadir los aranceles de Estados Unidos.Según las estimaciones oficiales, esta práctica provoca pérdidas en la recaudación fiscal de entre 19 mil y 26 mil millones de dólares anuales.El informe destaca específicamente que China respondió a los nuevos aranceles de 2018 enviando sus mercancías a otros países, desde México hasta Malasia, para su empaquetado y un ensamblaje limitado, una práctica conocida como transbordo.

Ese patrón hizo parecer que las importaciones de Estados Unidos procedentes de China habían disminuido, pero permitió a Beijing seguir expandiendo su sector manufacturero de maneras que podrían poner en aprietos a las fábricas y el empleo en Estados Unidos.

La "gran estafa" del transbordo y la tensión diplomática entre EU y ChinaPeter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, dijo a los periodistas en una conferencia telefónica que China está 'blanqueando' sus exportaciones a través de más de 40 países, aunque sostuvo que los problemas planteados en el informe en realidad tenían más que ver con otras naciones que facilitan la evasión de aranceles.“Durante años, la gran estafa del transbordo ha permitido que la China comunista blanquee sus exportaciones”, recalcó Navarro.El informe se publica antes de una visita prevista en septiembre del presidente chino Xi Jinping, a quien su homólogo estadunidense Donald Trump describió en términos elogiosos durante su propia visita a Beijing en mayo.El gobierno chino ha descrito su relación con Estados Unidos como una de “estabilidad estratégica”, pero sus políticas gubernamentales que respaldan las exportaciones de bienes manufacturados han desestabilizado los sectores automotriz, de metales y de electrónica en la Unión Americana, Europa, Japón y otros lugares.Navarro señaló que otras naciones, como India, también podrían recurrir al transbordo para evitar nuevos aranceles, y añadió que los nuevos marcos comerciales impulsados por el gobierno de Trump incluirán disposiciones para garantizar que los socios comerciales que incurran en esa práctica sean sancionados.El gobierno de Trump ha impuesto aranceles elevados a gran parte del mundo con la esperanza de proteger a los fabricantes de Estados Unidos, gravando con impuestos a las importaciones tanto a aliados como a rivales.